Mira la casa desde su altura
Agáchate y observa cada habitación desde la perspectiva de un niño. Enchufes, cables, muebles inestables, objetos pequeños, cajones, cordones de persianas y manteles colgantes pueden convertirse en riesgos.
Asegura muebles y televisores
Los muebles altos y televisores pueden volcarse si un niño trepa o tira de ellos. Utiliza anclajes adecuados para el tipo de mueble y pared.
Guarda productos peligrosos bajo llave
Medicinas, limpiadores, productos químicos, herramientas afiladas y otros artículos peligrosos deben estar fuera del alcance de los niños y guardados de forma segura.
Escaleras, puertas y ventanas
Usa barreras de seguridad apropiadas para la edad y la ubicación, especialmente en la parte superior de las escaleras. Mantén muebles que se puedan trepar lejos de ventanas y balcones.
Cocina y baño
Mantén cuchillos, encendedores, fósforos y productos de limpieza asegurados. Coloca los mangos de las sartenes lejos del borde. En el baño, supervisa siempre a los niños pequeños cerca del agua y considera superficies antideslizantes.
Alarmas y plan de emergencia
Mantén detectores de humo y monóxido de carbono en funcionamiento. Practica un plan familiar de salida y asegúrate de que los niños sepan dónde reunirse afuera.
Garaje y patio
Revisa herramientas, combustibles, fertilizantes, parrillas, fogatas, piscinas, portones y equipos de juego desde la perspectiva de un niño.
La meta no es eliminar todo riesgo. Es reducir los peligros graves, supervisar adecuadamente y actualizar la casa a medida que el niño desarrolla nuevas habilidades.